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Cuidado de tus joyas

Nuestras joyas están hechas para acompañarte todos los días. Con unos pocos cuidados, se mantienen lindas por mucho más tiempo.

Lo último en ponerte

Primero perfume, cremas y maquillaje; la joya al final. Y es lo primero que te sacas al llegar a casa.

Lejos del agua

Sácala para ducharte, ir a la piscina o al mar. El cloro y la sal opacan el baño de oro y plata.

Descanso para dormir y entrenar

El sudor y los golpes la desgastan. Déjala en su lugar mientras duermes o haces deporte.

Guárdala por separado

En su bolsita o cajita, cada una por su lado, para que no se rayen ni se enreden.

Límpiala con suavidad

Con un paño suave y seco. Nada de químicos, alcohol ni pasta de dientes.

Si tiene perlas

Son delicadas: lejos del perfume y guárdalas planas, nunca colgando.

¿Por qué a veces se oscurecen?

El pH de tu piel también cuenta

Nuestras joyas tienen un baño, una capa fina de oro o plata. Cuando entra en contacto con el sudor, el perfume, las cremas o el agua, el metal reacciona y se oxida: eso es lo que las oscurece. Y como el pH de la piel y la acidez del sudor cambian de una persona a otra, la misma pieza puede verse perfecta en ti y oscurecerse antes en otra persona.

  • Piel más ácida o que transpira más: el baño se puede desgastar u oscurecer más rápido.
  • Cambios en tu cuerpo: el calor, el ejercicio, los cambios hormonales o algunos medicamentos pueden cambiar cómo reacciona tu piel.
  • Si tu piel se marca o se mancha: no es que la joya esté mala; es una reacción normal entre el metal y tu piel. Límpiala y dale un descanso. Si sientes picazón o irritación, sácatela.
  • Nuestro consejo: sécate bien antes de ponértela, sácala después de transpirar y límpiala con un paño seco.

¿Tienes dudas sobre alguna pieza? Escríbenos y te ayudamos.